...Erase una vez, Caperucita
buscando la maleta perfecta para realizar un pequeño viaje a España. Como no podía ser de otra manera,
Caperucita buscaba una pequeña, roja, buena, bonita y sobretodo, barata.
Como todas las Caperucitas
madres, no disponía de mucho tiempo y en su cabeza no dejaba de pensar que había
dejado al lobo cuidando a su hijo, que también le había salido lobo, porque en
esta historia, la Caperucita está casada felizmente con el peludo y ya han tenido descendencia. Y a los lobos,
como es bien sabido por todos, les gusta hacer travesuras y jugar a la
Playstation….
También de paso, diremos que en esta historia,
la abuelita es la mala (añádase música de suspenso…) :/
La historia continúa en un campo
perdido en medio de la campiña francesa, es decir, en un polígono de tiendas de
esas que entras con 10€ y sales con bolsas y bolsas de cosas que no sirven para
nada, pero que son novedosas y lindas y que en dos días tiras a la basura……pero
vaya ! fueron dos días maravillosos…. ;)
Esta vez, era la excepción e iba
dispuesta a encontrar entre la tonelada de modelos de maletas, LA maleta, esa
que necesitaba… Después de pasar una
hora buscando, y considerando que ya sólo quedaban dos tiendas, había perdido
toda esperanza, pero un giro del destino me situó en el momento y lugar
indicado y Aleluya! la encontré, un poco polvorienta por el tiempo que llevaba
allí, pero era bonita, perfecta, barata, ROJA, y era… la última !!!!! (normalmente,
esta historia debería finalizar aquí,
pero no…) en ese preciso instante de júbilo, saltó el maldito angelito
economizador y rastrero que llevamos dentro y me hizo la pregunta al oído que
nunca debí escuchar « ….y si en la última tienda encuentras una
maleta mejorrrr ? ahh ??? » miré mi reloj y me dije que aún
quedaban 15 minutitos para ir a echar un ojo a la otra tienda y venga !!
partí rauda, qué idiota...
No tardé 15 minutos, sino
5 ! porque en un sólo vistazo me dí cuenta que allí no encontraría
nada… así que volví feliz, satisfecha….
Llevaba la suerte de mi lado y estaba bien de tiempo, inocentemente, hasta
pensé que tendría tiempo suficiente para hacer la comida, sin tener a los lobos
rondándome y aullando de hambre alrededor… pero no…..
Al volver, la maleta ya no estaba
y sólo quedaba un hueco vacío e infinito en la estantería…. Pero qué había
pasado !!??? no era posible!
seguramente, yo misma la había dejado mal puesta, en otro sitio.. pero
no estaba !!!! Hablé con la cajera que me dijo que nadie había pasado por
ahí con la maleta, así que me dije que debía estar todavía dentro de la tienda,
en algún sitio… con algun ladrón o ladrona de maletas nopagadas, y que esa me
pertenecía moralmente !!! y me propuse
buscarla…
Entre el sin número de pasillos
(una especie de supermercado/bazar) divisé un carrito de compra y dentro del
carrito, MI maleta roja !!!!!! Si señores, qué descaro ! en fin, todo
asomo de dignidad y buenas intenciones se fueron al trasto y me dispuse a
esperar a esa persona asquerosa y malintencionada que había robado MI maleta
nopagada. Y apareció… bueno, aparecieron…… dos viejitas de cabellos blancos,
que miraban un hueso hueco para perros,
en el que puedes meter comida dentro para que jueguen y que estaba a un precio
bastante conveni…. Bofff! en fin, que eran un par de viejas delincuentes y me
habían robado a plena luz del día…
Antes de continuar, estimad@
amig@, si usted es una persona correcta, con buenos principios, y una ferrea
moral, no siga leyendo, no se lo aconsejo… en cambio, si ud es como yo, felicitaciones !
no está sol@ en este mundo, aún queda gente normal y desesperada como
nosotr@s... :D
El plan era el siguiente :
seguir a las viejitas, como mirando las moscas, simulando ser soltera y sin
hijos, como quien tiene todo el tiempo del mundo y esperar a que bajaran la guardia y atacar diectamente al cuello… pero había un
contratiempo, las viejitas se aferraban al carrito como si tuviesen imanes en
las manos… Señoras! cómprense un bastón , como hacen todos los mortales, por el
amor de DIos !
Mientras tanto, hacía un calor
espantoso… o sólo era yo, o la calefacción o la culpa? :/
Bueno, que me estoy enrrollando y
esta historia tiene que acabar con un final feliz…
fijé el objetivo, me
acerqué, la abuela infernal miró a otro lado y ataqué ; agarré la maleta
(que se atascó por unos infinitos segundos) y corrí con todas mis fuerzas por
los pasillos como condenada, rojas las
dos ( la maleta y yo), pensando en todas
las desgracias que me caerían encima, pero qué cresta, coño, centellas!? la
maleta era mía ! yo la había visto primero y la necesitaba… nos
necesitábamos mutuamente, nos pertenecíamos !
Yo no tenía más tiempo y ella en
cambio, persona jubilada con tiempo para alimentar palomas, seguro que tenía
más tiempo para salir a buscar otra maleta, pero no ESA ! esa era mía y
punto !
Con el corazón en la garganta, me
puse en la fila para pagar, pero era interminable y la cajera no tenía prisa ninguna… me van a
pillar !!!! Cuando el alma me regresó al cuerpo, me vi con la maleta,
escondida en uno de los probadores de ropa y ahí me quedé esperando… y
esperando… me miraba en el espejo ;
tenía un sentimiento de culpa y miedo, pero era tan linda la condenada
maleta :o y pensé que en cualquier momento vendrían a sacarme del vestidor
arrastrándome para llevarme esposada a la comisaría más cercana, por robar una
maleta roja, buena, bonita y barata que ninguna de las dos aún había pagado y
así pasaron unos largos laaaaaargos 45 minutos… pensaba en la mala suerte de
que justo una mañana cualquiera, de un sábado cualquiera, de una primavera
cualquiera, de un año cualquiera, dos personas pudieran coincidir en comprar la
misma cosa que llevaba allí por meses….
Pero yo la ví primero, espero que quede
claro….
Cuando salí, pasé rápidamente por
la caja, pagué pero no miré a los ojos a la cajera, pensando que ella lo sabía
todo y que me estaba esperando para gritar por el micrófono : atención, encontré
a la ladrona de la maleta roja !!!
pero no, en cambio, me dio la boleta y me dijo « que tenga buenas
tardes » y salí, corrí, me oculté en el auto y conduje disparada rumbo a
mi casa, pensando en que había vendido mi alma por una jodida y magnífica
maleta y que me caerían todas las penas del infierno por robarle una maleta nopagada
a una viejita jubilada…
Volví a casa … el Lobo y el Lobito me esperaban, tranquilos e inocentes,
jugando a la playstation… para no variar…
y yo, pues bueno, aprendí a vivir con la culpa (pero me duró poco... :D )
Fin.
Por cierto, la maleta sigue
guardada en el closet.

