dimanche 26 avril 2015

Adriel, vamos al super?

Les voy a contar una historia INSPIRADA en hechos reales ; 
bueno, en realidad, una historia BASADA en hechos reales, 
ehhhh…. bueno….. es una historia real y ya está :/

Esta historia tiene como protagonistas a una mamá entre millones de mamás…..
Bueno, la protagonista es una « mamá » amiga………. 
Okeyyyyyyyyyyyy !!!! la protagonista soy yo ¬¬

El otro protagonista es un maravilloso niño obediente….. 
un niño…. 
En realidad, un trasto, 
un terremoto con patas…
es Adriel…

Los hechos ocurren en un supermercado insualmente lleno de gente amable y cordial ¬¬ 
En un supermercado con gente, 
En un supermercado lleno de viejas chillonas….

Como hacemos habitualmente y como hacen miles de padres en el mundo, mi tarea es comprar los productos necesarios para la semana y principalmente (y no menos importante) mantener al volcán Adriel en un estado de alerta naranja (bien adhoc con el tema en Chile) para que no explote en medio del pasillo de las verduras y tener a la población consumista bajo seguridad… 

para ello eché mano de mis artilugios de magia y salieron de mi sombrero los siempre bien ponderados huevos kinder sorpresa, la bolsita con papitas fritas y el celular, que se utiliza para calmar a los niños, aunque he escuchado que también sirve para llamar y recibir mensajes  :/

Para no hacer de esta historia un cuento sin fin, diremos que mamá tiene las compras listas, su hijo medio domado y la maldita tarjeta de crédito perdida en un bolso sin fondo, en un universo paralelo… en medio del caos de pañales, papeles, polvo de galleta, llaves, moneditas sueltas, mamá ve aparecer a su hijo con un pequeño e inocente plástico extraño en su mano, y un frío sudor recorre su espalda al observar que detrás de él, hay un hermoso extintor (sí, de esos que se usan para apagar los incendidos y las caras incendiadas de las madres furiosas) a la altura de un niño de 3 años, evidentemente, como no podía ser de otra manera…

Diremos también que esta mamá, después de poner a su hijo en un sitio seguro lejos del extintor, intenta poner en su sitio el plástico de seguridad que su hijo/piraña ha extraido, para dejarlo todo tal como estaba… (sí, ya lo sé, la madre es idiota…)

Diremos que en la caja de al lado hay un grupo de señoras mayores guardando sus compras….

Diremos que esta mamá mete como puede el plastico de seguridad

Diremos que lamentablemente, aprieta el gatillo…

Diremos que sale una nube enorme y blanca

Diremos que el supermercado se transforma en un gallinero

Diremos que las mujeres entran en pánico…. Y los hombres, también…

Diremos que la situación es bien adhoc con el tema del terrorismo en Francia.

Diremos que la gente observa a un niño inocente y muy tranquilo al lado de su carrito de compra observando a su madre jugar con un extintor.

Diremos que hay guardias de seguridad comunicando códigos de alerta de seguridad...

Diremos que hay diferentes escalas de rojo en nuestros rostros, y que pueden alcanzar tintes violáceos y/o azules.

Diremos finalmente, que la mamá explica la situación al guardia, y éste (generoso y comprensivo) comunica mediante su radio detener el protocolo de seguridad activado, ordena al francotirador no disparar sobre el objetivo y anular el aviso a las Fuerzas Especiales….

Diremos que el grupo de gallinas despeinadas sigue cacareando sin parar…. Y que seguramente contarán que estuvieron a un paso de la muerte…

Para finalizar esta historia también diremos que….

La madre sale del supermercado apretando cachete (rápidito, para mis amigos extranjeros... )

El padre, mientras tanto en su casa, juega tranquilo e inocente a la playstation,

El hijo come su huevo kinder sorpresa, los pájaritos cantan y el sol brilla en todo su esplendor.

Fin.


Fin.

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